¿Qué son las netiquetas? Ejemplos de cómo emplearlas

31/08/2023 | Santander Universidades

En la actualidad, más de 4.760 millones de personas, es decir, el 59,5% de la población mundial, utilizan las redes sociales de forma habitual, según el Informe Global Digital Trends, elaborado por MeltWater y We Are Social. 

Sin ir más lejos, de acuerdo con el propio creador de la red social de Facebook, Mark Zuckerberg, esta misma “es ya el tercer país más grande del mundo, si consideramos su población, por lo que es capaz de mover más información que cualquier gobierno.” Considerando la dimensión que tienen a día de hoy las redes sociales, resulta imprescindible saber cómo comunicarse de manera apropiada y eficiente.

La falta de emociones físicas, tono de voz o gestos, etc. muchas veces dificulta la correcta transmisión y recepción del mensaje. No obstante, esto es, precisamente, lo que se busca resolver con las netiquetas, un conjunto de reglas básicas de comportamiento para convivir en Internet.

A continuación, te explicamos qué es una netiqueta con ejemplos para que puedas mejorar tu comunicación con el resto de usuarios.

¿Qué es una netiqueta?

“Netiqueta” o “etiqueta de red” es una abreviatura coloquial del concepto inglés “Network etiquette”, que hace referencia al conjunto de normas o código no escrito que busca facilitar la comunicación y la convivencia en la red de redes. Se trata de una especie de reglas de comportamiento similar al que tenemos en la “vida real” y que nos permite vivir en armonía. 

Este concepto surgió en las oficinas de Intel en 1995 ―la época en la que Internet empezaba a tomar protagonismo en todo el mundo―, cuando Sally Hambridge, una directiva de la compañía, detectó que había personas que realizaban acciones que perjudicaban a la comunidad como, por ejemplo, enviaban mensajes que podían resultar ofensivos para personas de otras costumbres o culturas y que, incluso, contenían insultos. 

Por entonces, nadie estaba acostumbrado a comunicarse a través del correo electrónico, foros, chats o blogs. Por esta razón, las netiquetas crearon un marco de referencia para que los internautas pudieran comunicarse de manera efectiva y respetuosa en estos nuevos medios. 

Sin embargo, con el paso de los años, las netiquetas han ido evolucionando y adaptándose a los cambios tecnológicos. En este sentido, en la actualidad, siguen siendo recomendaciones válidas que cualquier internauta debería aplicar si quiere respetar y ser respetado. Por ello, a pesar de que su uso no es obligatorio, la mayoría de usuarios las aplican para mejorar su experiencia en línea y evitar conflictos. 

¿Por qué es importante el uso de las netiquetas?

Respetar la propuesta de normas de comportamiento y comunicación propuesto por las netiquetas es más que recomendable. 

Por un lado, los malentendidos en el entorno digital suelen surgir por la falta de señales físicas que en la vida real nos permiten leer el contexto de una situación y entender de forma clara el significado de un mensaje. En estas situaciones, usar una netiqueta es un ejemplo eficiente de cómo sustituir esa falta de contexto físico. No obstante, ¿cómo es posible? Veámoslo con un ejemplo para entenderlo de manera fácil:

 

  • En internet, ESCRIBIR UN MENSAJE EN MAYÚSCULAS se interpreta como si un usuario estuviera gritando, algo fácil de detectar en una conversación real. Por esta razón, si uno no tiene intención de mostrar su enfado o exaltación y hace un uso erróneo de las mayúsculas en un foro o en una red social, esto podría provocar que un mensaje sea malinterpretado. 

 

De este modo, conocer y usar de manera correcta las netiquetas es crucial tanto en el ámbito personal como profesional. Mientras que en el primer caso permite comunicarse de forma adecuada con otras personas y tener una buena experiencia en línea, en el segundo, evita consecuencias negativas en la reputación de la compañía. 

netiqueta-ejemplos

Las 10 reglas de netiqueta: ejemplos de comportamiento en la red

En el año 1994, Virginia Shea publicó el libro Netiquette en el que recogía las 10 reglas básicas de comportamiento en la red, algo así como los 10 mandamientos modernos. Y es que, si bien todo ha cambiado desde entonces, estas siguen siendo normas totalmente válidas y que cualquier usuario de la red debería aplicar: 

  1. Somos personas. A pesar de que nos comunicamos a través de máquinas, no se debe olvidar que detrás de la pantalla se encuentran personas de carne y hueso. Por lo tanto, la regla número 1 de las netiquetas es respetar a los demás internautas tal y como lo harías en la vida real. 
  2. Compórtate offline y online. En relación con el punto anterior, la segunda regla de netiqueta es un ejemplo de cómo uno no debe dejarse llevar por el anonimato de la red. Debes ser cortés y amable, saludar, presentarte, tratar bien a los demás, etc. En definitiva, es muy importante conservar la ética, la moral y el buen comportamiento. 
  3. Adáptate al contexto. El uso de netiquetas puede variar según el contexto y el medio utilizado, por lo que es necesario adaptar el comportamiento a este mismo. Por ejemplo, no se puede publicar el mismo tipo de contenido en LinkedIn que en TikTok, del mismo modo que tampoco te comunicarías igual en un grupo de WhatsApp personal que en uno profesional. 
  4. Escribe correctamente. Aplica de manera adecuada las reglas gramaticales, los signos de puntuación, etc. Esto facilita la comprensión de tus mensajes y se considera una muestra de respeto. 
  5. Respeta el tiempo y ancho de banda de los demás. Aunque internet es un espacio para divertirse y entretenerse, también lo es para aprender y trabajar. Por lo tanto, evita hacer perder el tiempo a los demás y no envíes contenido poco interesante, incómodo o fuera de contexto.
  6. Publica contenido verdadero. En un momento donde las fake news proliferan más que nunca, este ejemplo de netiqueta es vital: no difundas información falsa o sin contrastar. Verifica siempre las fuentes y comparte solo información de calidad, útil y verdadera. 
  7. Ayuda y comparte. Internet fue inventado con el objetivo de compartir conocimiento de manera fácil, por lo que es lógico que un ejemplo de netiqueta sea ayudar y compartir. Es muy probable que en algún momento hayas aprendido algo gracias a la red.
  8. Respeta la privacidad de los demás. Debes evitar compartir información personal de otras personas sin su autorización y consentimiento. La privacidad de datos no solo es una netiqueta, sino que también está legalmente regulada a través del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD).
  9. Favorece un ambiente agradable. Intenta tener una actitud positiva y amigable para favorecer la comunicación, un buen ambiente y las relaciones cordiales. 
  10. Sé humilde y acepta los errores de los demás. No abuses de tu poder y conocimiento, ni busques aprovecharte del desconocimiento de los otros. Si deseas corregir o indicar algo, hazlo solo cuando sea realmente necesario y en privado. 

Netiquetas jóvenes y redes sociales

Las netiquetas han ido variando tanto con el paso del tiempo como por la innovación tecnológica. Sin ir más lejos, uno de los cambios más importantes surgió con la popularización de redes sociales como Facebook o Instagram que dio lugar a la aparición de las conocidas como netiquetas jóvenes. 

Este tipo de netiquetas incluye nuevos conceptos, que ofrecen alternativas de comunicación, ya que amplían el contexto, como el tono de la conversación o los sentimientos y emociones, para transmitir mensajes de una forma más eficiente. Algunos ejemplos de este tipo de netiqueta es el uso de emoticonos, stickers, memes y abreviaciones como: 

  • LOL (Laughing Out Loud): reírse a carcajadas
  • TTYL (Talk to You Later): hablamos luego
  • ASAP (As Soon as Possible): lo antes posible
  • OMG (Oh My God): dios mío
netiqueta-ejemplos

Netiquetas “negativas”: ejemplos de comportamientos a evitar

Del mismo modo que existe un decálogo de netiquetas que todos deberíamos aplicar cuando nos comunicamos por internet, también existen ciertos comportamientos considerados como negativos que pueden afectar a las relaciones online. Por ejemplo:

  • Dejar en “visto” un mensaje o no contestar, ya que puede mostrar desinterés. 
  • No pedir permiso para subir fotografías.
  • Ignorar las solicitudes de amistad.

Asimismo, es importante que evites lo siguiente:

  • SPAM: enviar publicidad o mensajes que pueden ser considerados como “publicidad sin permiso del usuario” está muy mal visto. En la mayoría de ocasiones, es molesto y poco ético. ¿Te molesta que llamen a tu teléfono para ofrecerte algo sin haberlo pedido? En la red sucede lo mismo. 
  • Comportamiento tóxico: en los últimos años, y sobre todo en las redes sociales, muchas personas han desatado un flujo de comportamientos tóxicos que ensucian la convivencia online. A todos nos gusta compartir nuestro punto de vista, pero es importante hacerlo siempre con respeto.
  • Engaño: este comportamiento se repite a menudo, ya sea por pura diversión o con la intención de hacer daño o conseguir algo a cambio. 
  • Ciberbullying: el acoso por internet es también un comportamiento tan peligroso como en la vida real. Recuerda la regla número 1: todos somos personas respetables y no podemos creernos con el poder de hacer sentir inferior a nadie. En caso de detectar ciberbullying, no dudes en denunciarlo a las autoridades pertinentes. 
  • Yoísmo: la filosofía del “solo yo” es una mal acompañante en el comportamiento online. En la red prolifera el buen ambiente entre comunidades que se ayudan de manera mutua y desinteresada.
  • Copy/paste: no copies el contenido de otras personas ni lo hagas pasar por propio. Tarde o temprano acaba por descubrirse y afectará a tu reputación online, por lo que, si quieres compartir conocimientos de otros, cita siempre las fuentes originales. 

Como puedes ver, existe un gran número de ejemplos de netiquetas en internet. Sin embargo, todas acaban por resumirse en aplicar la lógica, comportarse tal y como lo haríamos en la vida real, evitar comportamientos dañinos, comunicarse de la forma más clara posible. En definitiva, la premisa es “no hagas al otro lo que no quieres que te hagan a ti”. 

Y es que, en un mundo cada vez más digitalizado, es fundamental aprender a usar las netiquetas y a comunicarse de forma adecuada en los diferentes medios que van surgiendo, con el objetivo de crear un entorno virtual en el que podamos convivir de manera segura, sana y agradable. 

La habilidad de saber cómo adaptarse a las diferentes audiencias o culturas no solo demuestra inteligencia emocional, sino también la capacidad de resolver conflictos y una presencia en línea que sabe fomentar las relaciones profesionales. En definitiva, otorga visibilidad y un rasgo diferencial en un entorno laboral altamente competitivo.

Con este propósito de fomentar la empleabilidad, Banco Santander apuesta por tres conceptos clave: el aprendizaje continuo, el reciclaje profesional y la capacitación adicional. Para ello, cuenta con el portal de Santander Open Academy, un programa global, único y pionero. 

Si buscas seguir creciendo tanto personal como profesionalmente, consulta el portal de Santander Open Academy, en el que encontrarás cientos de oportunidades para formarte de la mano de instituciones de prestigio internacional. Podrás acceder a capacitaciones en tecnología, idiomas, estudios, investigación, soft skills, prácticas y liderazgo femenino, que te ayudarán a mejorar tu empleabilidad o reorientar tu carrera profesional.

¿Quieres convertirte en un lifelong learner y seguir aprendiendo para aumentar tus oportunidades laborales? El portal de Santander Open Academy te ofrece un montón de opciones para que puedas alcanzar tus objetivos. Consulta la plataforma y recuerda, puedes inscribirte en tantos programas como quieras. ¡Aprovecha la oportunidad!

Más posts interesantes que leer...