Design Thinking: una metodología innovadora para resolver problemas complejos y alcanzar el éxito

11/10/2021 | Santander Universidades

“No encuentres clientes para tus productos, encuentra productos para tus clientes”. Este es el consejo que dio Seth Godin, uno de los mayores teóricos del marketing del siglo XXI, y lo cierto es que se trata de una premisa que compañías como Apple tienen muy presente.

Por este motivo, no es de extrañar que, según el American Customer Satisfaction Index (ACSI), Apple volviera a liderar la tabla de satisfacción del cliente, con una puntuación de 82 sobre 100, en el sector de los ordenadores personales en el 2020. Y es que desde que, en 1997, Steve Jobs introdujo en la empresa la metodología Design Thinking, Apple se ha centrado en resolver las necesidades de sus usuarios y en tener empatía con sus clientes, utilizando como medio la innovación y la creatividad. 

¿Quieres saber qué es el Design Thinking y por qué se ha convertido en una de las metodologías de fabricación de los productos más importantes de los últimos años? A continuación, podrás conocer más acerca de esta filosofía innovadora. 

¿Qué es el Design Thinking?

Tim Brown, CEO de IDEO, una de las mayores compañías de diseño e innovación del mundo, define el Design Thinking como “un enfoque de la innovación centrado en el ser humano, que se basa en el conjunto de herramientas del diseñador para integrar las necesidades de las personas, las posibilidades de la tecnología y los requisitos para el éxito empresarial”. Es decir, es una herramienta que tiene como fin ofrecer soluciones efectivas, basadas en la innovación, la creatividad y las necesidades de las personas.

El Design Thinking tiene su origen en los años 70. En ese momento, la tecnología y las necesidades del cliente empezaron a cambiar, de manera que algunas empresas buscaron la manera de crear una oferta que fuera capaz de resolver a la perfección la demanda de sus consumidores. Sin embargo, ha sido durante los últimos años que esta metodología ha ganado relevancia, hasta el punto de que grandes compañías como Google, Apple, IBM, Zara o Nike utilizan el Design Thinking a la hora de fabricar sus productos, ya que les permite ponerse en la piel de sus clientes a la vez que cumplen con sus estrategias de negocio. 

El Design Thinking paso a paso

El Design Thinking es una metodología con la que se busca resolver los problemas complejos que surgen durante el proceso de diseño de un producto o servicio a partir de ideas diferentes. Pero para encontrar dichas soluciones, el Design Thinking se divide en cinco fases o etapas de diseño, las cuales  se pueden ejecutar de forma iterativa y no lineal. 

Etapa 1: empatía

The Empathy Business, una consultoría inglesa, elabora cada año un ranking de las empresas más empáticas del planeta. A partir de estos estudios, se ha podido comprobar que existe una correlación positiva entre la empatía corporativa, el crecimiento, los ingresos y la productividad. 

Dada la creciente importancia de la empatía en el mundo de los negocios, esta  se trabaja durante la primera etapa del Design Thinking. En esta fase se recopila toda la información necesaria para iniciar el proyecto y para tratar de comprender de manera profunda las necesidades de los clientes. De esta manera, es posible crear una solución capaz de resolver todos sus problemas. 

Etapa 2: definición

En esta segunda etapa se estudia la información obtenida durante la fase de empatía. El objetivo es descartar aquellos datos que no resulten interesantes y seleccionar aquellos puntos que aportan valor y que permiten poner un punto de partida a las soluciones que se van a crear. No obstante, para ello se debe utilizar un enfoque creativo e innovador. 

Etapa 3: ideación

La tercera etapa es la de ideación. En este punto, los diseñadores de productos realizan una lluvia de ideas con el objetivo de encontrar soluciones diferentes, innovadoras e, incluso, estrambóticas, así como dejar al margen aquellas que resultan más obvias. Para lograr este fin, se utiliza el pensamiento expansivo, esto es, generar tantas ideas como sea posible.

Etapa 4: prototipado

La cuarta fase del Design Thinking es la del prototipado: el momento en el que las ideas se convierten en realidad. En esta etapa se construyen prototipos de las soluciones más interesantes tanto para comprobar su viabilidad como para encontrar mejoras o cambios que se deberían realizar en la versión final del producto. Esto permite descartar ideas irreales o que no resuelven las necesidades de los usuarios de la manera que se esperaba.

Guy Kawasaki, especialista en el sector de las nuevas tecnologías y ex-Chief Evangelist de Apple, insiste en que “el primer paso de todo emprendedor debe ser construir un prototipo del producto o del servicio que tiene en mente. Si eres capaz de construir un prototipo y mostrarlo con éxito, puede que nunca tengas la necesidad de crear un plan de negocio”. 

Etapa 5: testeo

Por último, en la metodología del Design Thinking hay una fase de testeo en la que algunos usuarios pueden probar la solución que se está desarrollando. Se considera un momento crucial para identificar posibles mejoras, fallos o carencias. La solución elegida se desarrollará hasta obtener el producto final. 

design thinking qué es

¿Por qué el Design Thinking permite resolver problemas complejos?

El Design Thinking, al diseñar soluciones a partir de las necesidades del cliente y no a la inversa, permite afrontar los problemas de una forma diferente: explorando soluciones alternativas que intentan ir mucho más allá de las soluciones más evidentes. Algunas características de esta metodología son: 

  • Pensamiento divergente: el Design Thinking incita a las personas a pensar de forma diferente con el fin de encontrar soluciones distintas. Para ello, se utilizan técnicas creativas durante la fase de ideación. 
  • Human Centric Innovation (HCI): esta herramienta trata de encontrar soluciones a problemas reales, poniendo a las personas y sus necesidades en el centro de todo el proceso de diseño. 
  • Trabajo en equipo: esta metodología apuesta por el trabajo colaborativo con el objetivo de que todos los participantes aporten su experiencia, conocimientos y punto de vista
  • Espacio de trabajo amplio: en el Design Thinking también es importante trabajar en un espacio amplio, luminoso e inspirador, ya que este permite que las ideas innovadoras surjan de manera más fácil.
  • Actitud: la actitud es fundamental durante todas las fases de desarrollo. Esta metodología invita a ser curioso, observador y a olvidar los prejuicios, dado que hasta el más mínimo detalle puede evocar la solución que se anda buscando.
  • Creatividad: rotuladores, hojas de papel, dibujos, lápices de colores, etc. La creatividad y el uso de elementos muy visuales forman parte del Design Thinking. 
  • Validación del producto: las fases de prototipado y testeo permiten validar la solución diseñada, así como agregar mejoras y pulir fallos antes de lanzarla al mercado. 

Sin duda, la metodología Design Thinking se emplea cada vez en más sectores, pero sobre todo en el de la tecnología, ya que permite sacar todo el potencial de las nuevas tecnologías y resolver problemas complejos a través de la innovación y la creatividad. Y es que, a día de hoy, resulta vital explorar las distintas metodologías de trabajo que permiten resolver problemas complejos, como el Design Thinking.

En este sentido, conociendo la importancia que tiene seguir innovando en todos los sectores, como en la educación, donde la innovación resulta ser una acción que transforma y genera un profundo cambio ―el mismo que impulsa el conocimiento, inspira avances, fomenta nuevos lenguajes, comunicación e investigación―, la sociedad actual requiere de docentes que no se conformen, que se anticipen a estas nuevas realidades y vayan siempre un paso por delante de las tendencias pedagógicas. Por este motivo, es esencial que los profesionales de la educación estén en constante desarrollo y formación para convertirse en los agentes del cambio.

Sin duda, la metodología Design Thinking se emplea cada vez en más sectores, pero sobre todo en el de la tecnología, ya que permite sacar todo el potencial de las nuevas tecnologías y resolver problemas complejos a través de la innovación y la creatividad. Y es que, a día de hoy, resulta vital explorar las distintas metodologías de trabajo que permiten resolver problemas complejos, como el Design Thinking.

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